Cómo iniciar un movimiento y cambiar el mundo como Simon Sinek

Tuve la oportunidad de hacerle esa misma pregunta a Simon Sinek: ¿Cómo puedo iniciar un movimiento? Bueno, yo utilicé otras palabras, pero si tienes un mensaje que quieres compartir con el mundo, puede que esta formulación suene mejor.

Simon estaba siendo entrevistado por el profesor Eric Koester en el ciclo de conferencias del programa Book Creators (Creadores de libros) del Creator Institute.

Influye como Simon Sinek

Nos habló de su proceso de escritura, de cómo es un «escritor a presión» que a veces se sube a un avión para fluir y escribir durante tres horas.

Cómo a veces encuentra un problema, intenta resolverlo y luego compartirlo, en forma de libro, como el problema con la confianza que reflexiona en Los líderes comen al final. Y cómo, otras veces, puede estar hablando de algunas ideas, encontrando respuestas a varias preguntas en un libro, como en El juego infinito. Me gustó mucho el entorno no tan competitivo que describe como «rivalidad digna» (en la que el oponente te ayuda a ser mejor), ya que suscitó alguna imagen particular que tuve que plasmar en mis notas.

Estaba escribiendo un libro sobre la creatividad y el juego en el lugar de trabajo (Unete a la Playful Revolution). Había entregado el primer borrador unos meses antes y estaba de camino a la revisión. Pero durante la entrevista se me concedió la oportunidad de hacerle una pregunta. Entonces me sentí muy honrada y un poco ansiosa. Llevaba años siguiendo el trabajo de Simon, desde el Círculo de Oro de Empieza con el por qué hasta sus lecciones de Los líderes comen al final.

Lo que ocurrió cuando habló me hizo cambiar el rumbo del libro. Ahora quiero compartir con vosotros la historia que comparto en el capítulo introductorio de mi libro Únete a la revolución lúdica en la que desveló el secreto para iniciar un movimiento:

Paso 1 – Empieza por lo que se te da bien

Simon Sinek es un experto en liderazgo y el autor más vendido de Start With Why y Leaders Eat Last. Su charla TEDx de 2009 «Cómo los grandes líderes inspiran la acción», con más de cincuenta y cinco millones de visitas, introduce el concepto del Círculo de Oro. Se refiere a la forma en que los grandes líderes se comunican de manera muy diferente a los demás, ya sea Apple o Martin Luther King.

Los tres elementos del Círculo de Oro son: por qué, cómo y qué. El núcleo del enfoque es empezar por el porqué: el propósito, la causa, la creencia y la razón de ser de la empresa.

En una conversación reciente con Simon, le pregunté cómo iniciar un movimiento lúdico mundial.

«Intento llevar más espíritu lúdico al lugar de trabajo para suscitar más creatividad e innovación, aportando también felicidad. Entonces, ¿cómo se empieza a crear un movimiento global?», le pregunté.

Simon se detuvo un momento para evaluar la pregunta y luego respondió.

«Soy un gran partidario de empezar por lo que se te da bien. Yo era bueno hablando de mi idea antes de escribir sobre mi idea».

Sugirió elegir el formato preferido y seguirlo para perfeccionar el pensamiento: blog, vídeo, podcast, consultoría, conferencias, etc. A continuación, dio un ejemplo de cómo desarrolló el concepto del Círculo de Oro, descrito en detalle en su libro Start with Why.

Paso 2 – Haz experimentos

«Lo traté como un experimento científico. No pretendía tener razón. No pretendía tener todas las respuestas. Cuando la gente me preguntaba: ‘¿Funcionará en este sector? Mi respuesta era: «No lo sé. Nunca he trabajado en ese sector. Vamos a intentarlo’».

Y continuó: «He sido muy sincero al respecto. Busco las oportunidades para que la teoría fracase y así poder mejorarla. Lo que acabó ocurriendo fue que la gente que creía en mi trabajo me dio entrada y jugueteó conmigo. Me dejaron trastear en sus empresas o en sus organizaciones».

Como explicó Simon, su formato preferido era el discurso y hablaba de sus ideas para perfeccionarlas, pero con el tiempo notó un cambio.

«Dejé de hablar de lo que hacía y empecé a hablar de lo que creía». Durante la conversación, yo asentía a cada una de sus palabras. No podía estar más en sintonía con él, pero lo que dijo a continuación cambió por completo el enfoque de este libro.

Paso 3 – Dile a la gente en qué crees

«Deja de decirle a la gente lo que quieres hacer y empieza a decirle en qué crees. Cuando estás hablando ahora, realmente no te importa la innovación. Es un efecto secundario, es un beneficio relevante para algunas personas».

Mmm, eso me vino como anillo al dedo, porque acababa de escribir un libro sobre innovación, o eso creía yo. En cuanto empezó a decirlo, sonreí como si se me hubiera caído la máscara. Podía leer a través de mí.

Y continuó.

«Estás en modo ventas intentando tirar espaguetis contra la pared, esperando que alguno se pegue».

¡Me ha pillado! Creo que me sonrojé un poco y no había lugar para esconderse.

Siguió razonando, «pero hablando de lo que tú crees… Tú crees en el juego. Crees que el juego es muy importante y que hemos olvidado la alegría de jugar. Resulta que si puedes abrazar el juego, te aporta todo tipo de cosas: más felicidad, reduce el estrés e impulsa la innovación.»

¡Sí! Lo articuló de una manera mucho más adecuada. Yo había verbalizado algo diferente, pero él puso el foco en dónde estaba mi corazón, no en mis palabras.

Paso 4 – No convenzas a nadie

«Si hablo de juego y alguien sonríe y dice: ‘tienes razón’. Es más probable que te inviten a resolver algo con ellos. Tienes que practicar hablando de lo que crees, y luego decir sí a la gente que cree lo que tú crees, y decir no a la gente que no», añadió.

Por eso incluí esta historia, para compartir lo que creo con la esperanza de que pueda resonar contigo.

Simon me dio un ejemplo más:

«Al principio, cuando vivía al día, no tenía dinero. Necesitaba a todos los clientes, eran tiempos muy duros. Recuerdo que empezaba a correrse la voz sobre algo llamado «The Why», y recuerdo que alguien consiguió mi número de teléfono. Oyeron hablar de mi trabajo a través de otra persona con la que había trabajado, y se pusieron al teléfono: ‘He oído hablar de ti a través de [quienquiera que sea]. Convénceme de por qué debería contratarte’. Y yo les decía: ‘No lo hagas’. Porque cualquiera que dijera «Convénceme», sabía que era la mentalidad equivocada. Necesitaba a alguien que dijera: «He oído lo que haces, no creo que sea perfecto, pero creo que tienes algo. Me encantaría hablar contigo’. Le dije que sí, aunque me pagaran menos. Y por eso fui muy diligente a la hora de elegir a la gente que creía en lo que yo creía, porque eran los que tenían más probabilidades de ayudar a difundir la idea».

Yo creo

Creo en el juego.
Creo que el Juego es realmente importante y que hemos olvidado la alegría de Jugar.
Creo que el Juego es esencial para despertar el genio creativo de cada ser humano.
Creo que el Juego es un gran entorno de colaboración.
Creo que necesitamos creatividad para resolver problemas globales.
También creo que necesitamos jugar para mantenernos sanos y felices.
Creo que el juego puede devolver la alegría al lugar de trabajo.

Y ahora dime, ¿tú en qué crees?

2023 © Begoña Pino


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