Las cinco mejores actividades para potenciar la creatividad en equipos ágiles

Si quieres potenciar la creatividad de tu equipo pero te abruma el tener demasiadas opciones, no estás solo/a. Hay montones de técnicas de creatividad que puedes encontrar en libros clásicos como Thinkertoys de Michael Michalko, Gamestorming de Gray o casi cualquier libro de Edward de Bono. Se puede activar la creatividad en equipo de tantas maneras que es fácil perderse.

Aquí encontrarás las cinco mejores actividades para guiar tus primeros pasos en la activación de la creatividad de tu equipo ágil: improvisación, dados de cuentos, provocación, brain-writing y SCAMPER. Se trata de enfoques lúdicos para calentar los músculos creativos, generar y expandir ideas disruptivas.

Las he incluido en mi libro Únete a la Playful Revolution: Cómo llevar la creatividad y el juego al lugar de trabajo, donde encontrarás descripciones más detalladas de algunas técnicas, como la escritura cerebral. También encontrarás un par de técnicas extra no incluidas en el libro, sólo para tus ojos. Espero que te resulten útiles.

Por cierto, si estás buscando formas de facilitar la creatividad en grupo en un entorno remoto, aquí encontrarás información útil: Creatividad en equipo a distancia (Remote Team Creativity.).

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Actividad 1: Improvisación “Si, y”

Tomé prestada esta técnica de la comedia de improvisación (Hough, 2011). Un principio muy importante es que en la comedia de improvisación esperan que hagas quedar bien a tus compañeros. Esto, a cambio, genera confianza. Y también requiere empatía.

La técnica que utilizo consiste básicamente en que uno de los participantes empiece a construir una historia con cualquier enunciado. Puede ser algo mundano, lo primero que hicieron esa mañana, por ejemplo.

  • Participante 1: «Esta mañana, cuando me he despertado, no quería levantarme porque me sentía terriblemente cansada».

A continuación, el siguiente participante continúa diciendo «Sí, y xxx», y así sucesivamente.

  • Participante 2: «Sí, y cuando sonó el despertador, lo lancé de un golpe al otro lado de la habitación».
  • Participante 3: «Sí, y como era verano, había dejado la ventana abierta».
  • Participante 4: «Sí, y el despertador cayó por la ventana hasta el suelo».

El último participante dirá «Sí, y YYY», pero intentará cerrar la historia.

  • Participante 5: «Sí, y yo vivo en un segundo piso y oí a alguien quejarse y maldecir, así que apagué la luz».

Se trata de ampliar la historia a partir de la anterior. Este enfoque neutralizará la actitud de «Sí, pero» que puedes encontrar al ofrecer una nueva idea. La regla exige que aceptes la propuesta de tu interlocutor tal cual y le añadas valor. Nada de «Pero», sólo «Y».

Si ha creado una historia inicial con un equipo, utilizando el marco «Sí, y», entonces puede retarles con variaciones, en función del tiempo disponible:

  • Vuelve a contar la historia en la mitad de tiempo, lo que te obligará a omitir cosas.
    • «Me desperté muy cansado»
    • «y, di un portazo al reloj»
    • «y, la ventana estaba abierta»
    • «y, el reloj se cayó»
    • «y, nadie murió»
  • Vuelve a contar la historia a extranjeros o a niños de cinco años (lo que puede obligarte a redoblar la expresividad). ¿Quieres intentarlo?

Aparte de los beneficios de fomentar la colaboración, mediante la escucha activa y la comunicación, esta técnica desarrolla la narración y la creatividad sobre el terreno. Para mí es una de las más completas de todas.

Si lo haces periódicamente, puede que interiorices los principios y se traslade a tu forma de recibir las ideas de los demás en el día a día. Esta es la esencia misma de un entorno seguro para innovar. Además, es barato, fácil y divertido.

Actividad 2: Dados de historias para todo

Puedes utilizar la improvisación para romper el hielo por sí sola o en combinación con los dados de cuentos, utilizando las imágenes de los dados como argumento.

Conocí los dados de historia cuando estudié los juegos y las retrospectivas ágiles. Mucha gente utilizaba los Rory Story Cubes,, un juego de nueve dados con diferentes iconos que representan conceptos básicos (pie, cara, bombilla, etc.). Hay alternativas de diferentes marcas, y puedes hacer los tuyos propios con rotuladores permanentes sobre dados en blanco, o también dados de papel DIY. Dave Birss ha creado un juego en línea gratuito, de bonito diseño, para sesiones a distancia, que permite elegir entre cinco o nueve dados.

Los equipos utilizan los dados de historias en las retrospectivas, cuando hablan del proyecto o del sprint anterior, pero también para planificar la siguiente etapa o el futuro del equipo. Puedes inspirarte en el enfoque de Sumit Sethi que compartió en un post de Linkedin:

  • La gente tira por turnos cuatro dados normales. Si obtienen un seis, tiran el dado de la historia.
  • El narrador lanza los nueve dados del juego y tiene que utilizar al menos cinco para contar su historia.
  • Compartirán su vida durante el proyecto o sprint, y puede ser positiva o sobre algo que necesita mejorar, o ambas cosas.
  • Juegan hasta que todos hayan contado una historia.

Aunque funcionó para el equipo de Sumit, a muchas personas les puede pillar por sorpresa la primera vez. Utilizarlos primero de forma lúdica, para romper el hielo, hace que todos se familiaricen con la mecánica de los dados y la narración de historias. Más tarde podrán centrarse en las historias del proyecto cuando los utilicen en una retrospectiva.

Algunos ejercicios para romper el hielo basados en dados podrían ser:

  • Lanza los dados y elige uno para compartir alguna anécdota de tu infancia. Esto permite a los equipos familiarizarse con metáforas visuales e historias, además de conocerse entre sí.
  • En grupos de tres, tirad tres dados y cada persona contará una historia basada en la imagen. La Persona Uno contará el principio, la Persona Dos lo continuará y la Persona Tres lo terminará. El reto consiste en relacionar la imagen con la historia general. Esto también se realiza utilizando el enfoque «Sí, y». Fomenta la escucha y la creatividad, y permite contar historias divertidas sin miedo.
  • Todo el equipo cuenta una historia con un dado cada uno. Tienes que dividir al grupo en tres secciones, de modo que la sección uno cuente el principio, la sección dos, el medio, y la sección tres, el final. En este caso, estás creando una historia colectiva, con un grupo muy diverso de narradores. Este ejercicio es básicamente el ejercicio de improvisación mencionado anteriormente, pero utilizando la aleatoriedad de los dados para hacerlo aún más desafiante (y divertido).

Se trata de un ejercicio combinado que desarrolla la creatividad, la narración de historias, la empatía, la colaboración y las habilidades de lenguaje visual. Si tuviera que utilizar una sola actividad práctica de este libro, debería ser ésta.

Actividad 3: Provocación

La provocación es una técnica muy bien documentada por Edward de Bono, con diversas variaciones. Mi favorita es tomar una afirmación normal y verdadera y transformarla en alg: por ejemplo, afirmación normal «las empresas tienen empleados» → provocación «una empresa sin empleados» (lo sé, hay varios tipos, es sólo un ejemplo).

Anouk Suñer-Rabaud, en el material del curso de Pensamiento Creativo de la Universidad Oberta de Cataluña, sugiere otros ejemplos: «Los patines se golpean contra el suelo», «Los alumnos enseñan al profesor». A partir de estos enunciados, se generan ideas que hagan cierta la afirmación. ¿Qué podemos crear/hacer para que ese enunciado sea cierto? Es decir, siguiendo con el ejemplo «una empresa sin empleados» –> «una empresa que contrata autónomos».

En lugar de tener que generar cientos de ideas para sacar las obvias del camino, estas provocaciones abren caminos más originales, acortando un poco el proceso.

Puedes utilizar esta técnica para tu pensamiento individual, pero puede introducirse justo antes de cualquier sesión de ideación para poner a la gente en modo disruptivo. Es un buen cebo para sacar a la gente de su forma habitual de pensar.

Actividad 4: Brainwriting

Supongamos que conoces la esencia del brainstorming (es decir, un grupo de personas que vocean ideas mientras alguien toma notas y, sí, se espera que suspendas el juicio…). La técnica se atribuye a Alex Osborn. Este formato tiende a favorecer a los más ruidosos durante la fase de generación de ideas. Además, cuando llega el momento de votar, si se hace a la vista, puede haber cierta presión para votar a favor de la idea del jefe o de las voces dominantes.

Para ahorrarte la molestia y conseguir que todos participen y contribuyan, puedes organizar una sesión rápida de redacción de ideas:

  • Los participantes deben disponer de notas adhesivas y rotuladores permanentes negros y gruesos.
  • Deben escribir una idea por nota adhesiva y en mayúsculas.
  • Pones el cronómetro en marcha (de tres a cinco minutos), preparas a todo el mundo y te vas.
  • Una vez transcurrido el tiempo, recogen sus notas adhesivas y las cuelgan en la pared.
  • Ahora les das tiempo para organizar, quitar duplicados, categorizar.
  • Y, por último, les das unos puntos para que voten sus ideas favoritas. Para 3-6 participantes, bastaría con 3 puntos por persona, quizá 4-5 si son 8-10 participantes.

Y todo puede hacerse en silencio.

Esta técnica iguala la participación. Se obtienen muchas ideas en muy poco tiempo y no se pierde tiempo discutiendo sobre puntos sin sentido. También se obtiene una evaluación/selección aproximada de las ideas. Existen técnicas más sofisticadas para evaluar las ideas, como una matriz de impacto/viabilidad (o más bien de rentabilidad/costes en el mundo empresarial) pero, dependiendo del contexto, se obtiene un primer conjunto rápido y sucio de ideas prometedoras.

Ahora bien, esta técnica funciona en cualquier nivel jerárquico. Sé que es un proceso rápido y que algunas ideas o conceptos podrían beneficiarse de un debate más profundo. Es posible que los participantes necesiten ese tiempo, por lo que puede plantearse planificar la sesión con un poco de «tiempo libre» para que se produzca ese debate espontáneo.

Alternativamente, al igual que votó las ideas preferidas, puedes dejar que la gente vote las ideas que les gustaría discutir más a fondo, y darles tiempo para hacerlo.

Actividad 5: SCAMPER

Cuando realizas una sesión rápida de brain-writing o brainstorming, primero vas a por la fruta que cuelga más baja. Como el tiempo apremia, sugieres lo primero que se te ocurre. Invariablemente, suelen ser las ideas más obvias. Cuanto más escarbas, más variedad encuentras. Por eso la originalidad es un juego de números: cuantas más ideas, más probabilidades de pensamiento original.

SCAMPER  es un acrónimo creado por Bob Eberle que resume ciertas acciones utilizadas en la técnica: sustituir, combinar, adaptar, modificar, dar otro uso, eliminar, invertir.

Esta técnica parte de un producto o idea y lo explora sistemáticamente, repasando cada acción, con varias preguntas y llegando a varias respuestas. Por ejemplo, si partimos de una sartén:

  • Sustituir. ¿Qué puedo sustituir? El mango, el lado de freír, el tornillo que los mantiene unidos… ¿Qué sustituyo? El mango, con una pinza (algo con lo que sujetarlo), el lado de freír, con una tapa metálica.
  • Combinar. ¿Con qué lo puedo combinar? Quizá con un hornillo o una aceitera.
  • Adaptar. ¿Cómo puedo adaptarlo? Asa vertical para cocinas muy pequeñas.
  • Modificar. ¿Qué puedo modificar o ampliar? Cambiar la forma para hacer huevos fritos en forma de estrella… o hacerla extensible.
  • Darle otro uso. Utilizarlo para añadir algo de peso encima de un bocadillo que esté en otra sartén.
  • Eliminar. ¿Qué se puede eliminar? El mango. Si el exterior permanece siempre frío, podrás cogerlo con la mano.
  • Invertir. ¿Qué puedes invertir o reordenar? Primera idea: utilizar el asa para calentar cosas… es decir, fabricar un asa que pueda contener líquido y sea resistente al fuego, para poder calentar el asa.

Con este enfoque sistemático, estamos generando ideas a demanda (creatividad deliberada), independientemente de nuestra propia percepción de habilidad creativa. Es una forma de aumentar la confianza creativa y un buen ejercicio de entrenamiento. Pero si partimos de una ronda inicial de provocación, la gente puede soltarse un poco y volverse más aventurera en sus propuestas.

BONUS 1 : Teamstorming

Juan Prego, autor del libro “Teamstorming”, da su propio toque a la tormenta de ideas sistemática en grupo. En el libro ofrece un plan único con hasta seis rondas, en las que se generan ideas individualmente, utilizando notas adhesivas y la regla «una idea en una nota adhesiva». En cada ronda, cada participante se desplaza a otra sección de la pared y comienza a partir de las notas adhesivas que el participante anterior dejó allí. Sigue algunas de las acciones de SCAMPER, pero el libro te da el esquema de toda la sesión, que también incluye algunos pasos de evaluación de ideas.

He facilitado una sesión de este tipo con un pequeño grupo de 4 personas dedicadas al desarrollo empresarial, que generaron más de 100 ideas en 15 minutos. Se necesitan al menos 3 personas para que funcione, pero es un formato que puede ampliarse fácilmente. Yo he dirigido una sesión con más de 30 personas y todo fue como la seda».

En su libro, Juan pasa de la fase de ideación a la de evaluación. El primer paso consiste en votar las ideas favoritas, si hay demasiadas. Después, las seleccionadas se colocan en una matriz según su nivel de originalidad y aplicabilidad. Con el objetivo de ser disruptivo, añade un paso en el que las ideas más originales y menos aplicables reciben una pequeña reflexión para hacerlas aplicables. Se pregunta «¿Cómo podemos hacer esto posible?». Finalmente, en función del objetivo, seleccionas un área de la matriz sobre la que actuar, más evolutiva o disruptiva.

BONUS 2: Seis sombreros de pensar

La técnica Seis sombreros para pensar fue desarrollada por Edward de Bono en un libro del mismo nombre y se ha aplicado en reuniones de empresa de todo el mundo. Aunque también puede utilizarse para generar ideas, me parece especialmente útil para potenciar las propuestas ganadoras. Yo la utilizaría después de que haya tenido lugar el núcleo de la ideación y hayas seleccionado un pequeño conjunto de ideas ganadoras. Entonces aplicas esta técnica a todos y cada uno de los finalistas para enriquecer la información y cuestionar posibles salvedades.

La técnica consiste en que el equipo discuta secuencialmente la idea centrándose en diferentes aspectos, según el color del sombrero que lleven (en sentido figurado o literal):

  • Blanco: es el sombrero de los hechos, los datos y la información. Puedes añadir información objetiva que tengas sobre la idea o expresar tus preocupaciones sobre los datos que aún no tienes. Se refiere a lo que sabes.
  • Rojo: es el sombrero de los sentimientos y las emociones. Empatizas con el posible destinatario de la idea, o cómo le hará sentir ejecutarla. Se refiere a lo que sientes tú o el usuario.
  • Verde: es el sombrero de las nuevas ideas. Con este sombrero puedes proponer o enumerar las ideas más disruptivas de la fase de ideación. Si estás utilizando la técnica como «standalone», este es el momento del brainstorming.
  • Negro: es el sombrero negativo. Encuentras todo lo que está mal en la idea. Sin embargo, en lugar de detenerte en ello, tienes que modificar la idea para superar los contras. Se trata de un sombrero crítico para defender mejor la idea, por lo que lo percibo como una contribución positiva en el proceso.
  • Amarillo: es el sombrero positivo. Encuentras todos los beneficios de la idea, asumiendo que todo irá bien. Con este sombrero, encuentras la propuesta de valor central para la idea.
  • Azul: es el sombrero de la visión global y organizativa. Por un lado, significa gestionar la sesión, asegurarse de que se repasan todos los puntos, de que todo el mundo contribuye, pero también, de que tiene sentido, de que la «propuesta» final incluye todas las partes.

Puedes utilizarlo individualmente, como herramienta de evaluación sistemática o en equipo. En los equipos, puedes asignar a cada uno un sombrero diferente y que cada uno exprese su punto de vista por turno, o puedes hacer que todo el equipo visite cada sombrero y contribuya a esa perspectiva. Esto último tendrá mucho valor educativo, ya que sabemos quiénes son los siempre optimistas y los eternos críticos.

Libros y recursos

  • Thinkertoys, de Michael Michalko
  • Gamestorming, de Sunny Gray
  • Pensamiento lateral, de Edward de Bono
  • The Improvisation Edge: Secrets to Building Trust and Radical Collaboration at Work, de Karen Houghes (2011)
  • Teamstorming, de Juan Prego (2018)
  • Seis sombreros para pensar de Edward de Bono
  • Dados de historias en línea de Dave Birss
  • Rory Story Cubes –

Ahora ve y usa tus superpoderes creativos, y cuando quieras profundizar no te olvides que aquí tienes mi libro Unete a la Playful Revolution. En él encontrarás más conceptos sobre creatividad y numerosas herramientas y detalle de sesiones para que puedas llevar la creatividad y el juego a tu lugar de trabajo.

2023 © Begoña Pino


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